19.9.09

Fatalidad

Demasiadas quejas y pocas reclamaciones.
Demasiada resignación en un Estado de Derecho.
Demasiados individuos y pocas personas.
Demasiado humo y demasiado polvo ocultando la luz.
Demasiadas mochilas, demasiadas maletas, demasiado aburrimiento en partículas.
La mañana es un tumor.
El amor es una china de Turquía y un jamón tailandés.
Honrar es pagar.
El corazón no es un reloj y el azúcar no es tan dulce como el paladar cree.
La noche no es un verso al aire, ni una jaima para ricos, ni un pene enroscado en la dialéctica, ni un androide dando de mamar a un niño, ni un acorde para segundos, ni una masturbación para pobres, ni un jardín con preservativos para flores, ni un pedo en el Ateneo, ni una hamburguesa enquistada en el colon, ni un cigarrillo mamando bronquios, ni escaparates abiertos como vaginas dentadas.
Viajar al fin de la noche es inocular e incubar.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio

Free counter and web stats