Estoy atravesando la puerta
El amor por correspondencia acaba no siendo correspondido.
No hay pecado en ser indiferente. Tampoco hay pecado en ser deferente con otro a quien no resultemos indiferente.
Para cerrar un círculo nacido en los errores del pasado tú, (sí, tú), has de recibir el mismo dolor que provocaste.
Yo sé que no seré llorado.
La palabra es suficiente para embaucar; pero quien con palabras mata, con actos muere. No es otra la fuerza de la palabra.
El ojo de un hombre, la falsedad de un nombre, un pene al descubierto; el ojo de Dios por dentro, la conciencia de los muertos, el desarraigo y el nomadismo; la noluntad de engancharse a costumbres sin vida en esta ciudad sin vida: te presento las causas de mí mismo.
El semen de los hoteles debería ser sólo una esperanza o un apunte al margen.
Pero, si una niña de dieciséis años tiene derecho a abortar sin que sus padres lo sepan; si es lícito financiar con los tributos públicos talleres onanistas; si se han de pagar exposiciones pornográficas con Jesús y María como protagonistas... ¿Qué más da mostrar la vulva a la luna y la verga al mundo?
Dios no va a venir a vernos hoy.

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