La Selva de Próspero
Sapere aude!
29.11.07
Pinta un cuadro, Maestro. Durero a tu lado quedaría como un político de nuestro tiempo: neutro, insípido e inodoro; pero sin la capacidad erosiva del agua. Pinta un cuadro, Maestro. Cuélgalo en la pared y que envejezca mientras el alcohol me abrasa las venas. Cuando esté sobrio, seré como Don Quijote: alguien que no tenía ni puta idea de que albergaba una voluntad. Cuando esté sobrio dejaré de ser mímesis para ser poiesis. Mientras, catarsis; es decir, una experiencia estética mutilada, como la de todo inicio navideño que prepara la guerra.
26.11.07
Hay gente que haga lo que haga y diga lo que diga, siempre será despreciada, pruebe lo que pruebe y sienta lo que sienta. Son esos humillados y ofendidos del escritor ruso. Gente para la que no eres más que el adorno, lo prescindible, lo nauseabundo al tacto pero ingenioso; lo avejentado y digno de compasión y de desprecio. Hay gente para la que eres eso. Y entonces descubres lo que es inevitable decidas o no. A ese descubrimiento de la soledad y del desprecio de los demás ayuda la Vanidad.
:(
25.11.07
Por un otoño y por la confusión que a todos nos lleva
Todo es pasar pruebas. Incluso para aquél cuyo lema es "no hacer", el pasar pruebas es su destino. Eso Buda lo sabía. Pruebas para el amor, pruebas para el salario, pruebas para el saber estar, pruebas hasta para cagar correctamente y apretar el botón que mande a las alcantarillas la parte más noble de tu ser. Cuando te hartas de pasar pruebas y después de la rabieta queda la indolencia suprema... entonces tu padre es Buda: comes a destajo, bebes manantiales de cerveza, engordas y te sientas a esperar eso que llaman "tránsito", "sublimación" o "muerte" (esta última denominación para los occidentales con hijos que heredan lo que los padres han sudado de cojones para abajo).
Mi opinión, que no mi consejo: pasa de las pruebas, come y bebe. Y cuando te hablen de afecto, crea un círculo de luz en tu mente que esa mentira no pueda traspasar.
24.11.07
Impulsivo, instantáneo, inmaduro, pseudo-cruel y cruel: hoy me han pintado. Me gustan los pintores.
En el camino hacia una meta viajas en una bicicleta a la que aquella persona a quien amas se encarga de pinchar las ruedas por una sola razón: eres despreciable, un muñeco de pim pam pum, un muro para estampar rabietas pero, por lo demás, no representas nada más ante sus reales inquietudes y expectativas. Es decir, te han convertido en un Ecce Homo y a cambio te han dejado creer que te quieren.
Pero luego está el "cinturón de seguridad", los que "de verdad" te quieren, los que siempre están ahí porque sólo están de cuando en cuando, los que permanecerán antes que el marido o el padre de unos hijos. Esos siempre estarán porque les ves en Semana Santa, Navidades, Vacaciones y fiestas de guardar y nada más.
Este es el mundo en que morimos.
19.11.07
La persiana rota, el niño enfermo, la risa que gira y el blanco como color definitivo para la libertad de un adiós.
Brindo y me rindo. Te rogamos, óyenos; te rogamos, deja de rebuznar.
El niño, el anciano, el perro; los que cruzan para ser cruzados y aplastados antes de besar el reposo de un tanatorio. La madre que cicatriza, el padre cuya próstata desmiente que sea el elegido, el hijo que es totalmente prescindible: los que rezan para acabar rezados. ¡La pobre gente que jamás se considerará humilde! Porque los naturales nunca son humildes, salvo cuando se hacen tan animales que pueden comer hasta reventar y beber hasta caer malditos.
Y Page mientras pagando el alquiler de un templo para oficiar maleficios al caído. Y, mientras, mientras, mientras como si el invierno fuese a llegar.
Brindo y me rindo. Te rogamos, óyenos; te rogamos, deja de rebuznar.
Lo negro impera y se humilla como terciopelo para besos funerarios. Ora pro nobis! Y nos sentamos y nos sentimos y cogemos el coche. ¿Sabes lo que eres? El caballero, la muerte, el diablo, San Jerónimo y un ángel que hace pedorretas a todos los claroscuros. "¿De dónde has salido?" Me lo preguntas y me admiro de que te admires por ser yo alguien tan poco digno de admiración. Así es, puedes preguntar, extrañado y admirado (pero no admirable). No sé muchas cosas esenciales para ti; es más, las ignoro todas. Y te respondo: he salido de donde tú vas a ir. Y ahora puedes bordar o hacer que borden tus iniciales en esa camisa de seda blanca y ser el ejecutivo mejor embalsamado de todas las consultorías del mundo. Porque esta misma noche me visitarás donde esperarás a tus hijos.
Brindo y me rindo. Te rogamos, óyenos; te rogamos, deja de rebuznar, Dios Su Señor.
Les conoció a todos mientras inundaba su alcancía, se mojó hasta inundar desiertos ajados, envilecida como una verga escupida para poder ensartar mejor a la reina de copas. Y se corrió como se corren las hienas: muy seriamente. Se aplastó contra la piel del deseado y nunca amado, se plastificó de sudor hasta secar la rajita mutilada del deseo. Y no dejó de ser ella, por más que el diablo ya tenía su firma.
Brindo y me rindo. Te rogamos, óyenos; te rogamos, deja de rebuznar, Asno.
Soga y hoz, hacha y martillo, corre-corre-que-te-pillo; y un aval de la Comunidad acreditando que ya eres más docente y más docto, incluso culto (mas no por ello más educado, porque el diablo no puede ser educado -¡hasta ahí podíamos prostituir la dignidad!-). Y la guadaña se hace copa y escupe gargajos de verdad. No sé cuánto puede llegar a decir un cerebro enfermo de seriedad y cordura cuando el calor dilata los cuerpos. ¡Ay tú, ebriedad! Rozas las rodillas desencabestradas y las trituras con el pisapapeles de la solvente apariencia de madre virginal, en tanto que la célula de la suciedad se arruga como una pasa y pierde los dientes.
Brindo y me rindo. Te rogamos, ruéganos; te rogamos, hazte de rogar para que no valga ningún ruego.
Y como has elegido, elegida quedas por tu elección. Levanta la cabeza, ungulada, levanta la cabeza y pisa con el garbo de las bestias que la naturaleza utiliza. Me retiro. Como siempre sin olvidar me retiro. La vida resucita una vez más para caer más estrepitosamente con millones de sentencias proclamadas por el odio -la única justicia-. Y tú, envarada, casta y castrada arrastras un manto de quejas purulentas y apestosas para culminar tu gesta de gestos inútiles.
Brindo y me rindo.
12.11.07
Si hay luz en las ventanas, tal vez haya alguien dentro. Pero muchos solitarios mueren con la luz encendida. También suele suceder que muchos olvidados mueren habiendo olvidado todo. Y aquí está todo, insípido como un dolor acostumbrado, para que tú sirvas.
La tecla intro vale tanto como una firma cuando te han dejado solo y las risas de quienes te han abandonado sólo representan libertad y consuelo. Nada es lo que era y, más que nunca, nada importa.
Llegan malos tiempos: ahí delante, para el que quiera o no quiera entenderlo, está la muerte. La propia y la de los que pudieran atraernos o repelernos.
9.11.07
Gotas para un futuro diluvio que sofoque los ardores del engaño
Como una ración de maquillajes para el odio sazonada de tabasco.
Una perdida pérdida para el afecto más afecto a los odios.
Animal para animales, humanidad para humanos en su refrito de inconstancia.
Nada para sí, excepto todo, siempre y cuando se crezca más de lo que la naturaleza permitió.
Donante de brecha y fuente de nomeolvides con virtudes de aguja y cutter.
Olvido de quienes convierten su memoria en una página porno que refleja su pasado.
5.11.07
No des lugar al odio.
La indiferencia es posible. Basta con hacer lo contrario de lo que te dicta el corazón. El corazón ni puede ni debe dictar. Usa la cabeza. De lo contrario, la vida te pasará de lado. Que nada quede sin un argumento, ¡absolutamente nada! Que cuando otros se admiren o se aterren, que cuando otros encuentren la maravilla o el espanto, lo hagan con un argumento, con una razón. La razón petrificará el mundo. Si luchas por esto, los sentimientos no te herirán. La felicidad está en no sentir; la responsabilidad está en no sentir la muerte de nadie. Eso es dignidad.
3.11.07
La fortuna de Olegario
Pidió al camarero una meretriz con bravas y... ¡dicho y hecho! La más puta furcia le fue entregada en bandeja de metacrilato. Y Olegario se sintió afortunado. Tenía el coño más usado sobre la mesa para él sólo durante unos minutos. La fortuna de Olegario le iba a sumir en la más siniestra de las pobrezas. ¿No es frustrante obtener un coño gratuito para todo el municipio a precio de oro? Disfruta hasta que el sida haga estragos en tu sistema, Olegario.
Los enanos de espíritu heredarán la Tierra; así pues, me quedo al margen de heredar.Este es el desenlace de la historia. Hay tranquilidad cuando los seres más queridos se revelan como asesinos.
La niña gorda se come un chupa chups de elefante, pero se echa a llorar cuando comprueba que no le cabe. Y es que una oquedad es una oquedad.
La perra chica no podría comprar ni un eructo de vida. Se limita a la muerte en vida: es así como la muerte se aleja, a no ser que sea indispensable acudir para no desenmascarar al tiempo.
Aquí, mientras, nos solidarizamos con Judas Priest.
:)))
2.11.07
El hombre de la montaña de plata...
No puedo decir que hayas vuelto; porque siempre estas ahí. Y tú eres como yo, ambos somos uno: el hombre de la montaña de plata. Pero ahora tenemos más cosas que decir, aunque sean las mismas. Y nunca podemos decir que sean las últimas.
Ahora sólo recuerdo el cuento aquel del prometido que debía esperar durante cien noches a los pies de un balcón. No es que lo recuerde. Es un presente viviente como el tiempo.
Dime, hombre, ¿hasta qué punto hemos intentado redimirnos del cansancio? ¿Hasta el punto de que un judío y un nazi son la misma cosa? Si es así, ¡brindemos! Eso y el nirvana no se diferencian en nada; y significa que hemos sufrido mucho y que nos hemos liberado de la voluntad. ¡Chin, chin!
¿Te das cuenta, hombre, de que la vida y la muerte nos resbalan? ¡Cómo no te ibas a dar cuenta si lloras cada noche frustrado y rendido por seguir aquí!
Las cosas pasan y ni siquiera te reclaman
Las cosas pasan y ni siquiera te reclaman
Déjalas pasar y mientras...
Déjalas pasar y mientras...
¡Rómpeme!
¡Quiero ser cántaro capaz de sajar la carne de todas las serpientes que brotan de tu desierto cada vez que nos vemos!
¡Rómpeme!
El desierto ya se ha hecho tan grande que las olas del mar no pueden dejar de secar sus ojos.
Mi arena es estéril como tu vientre lo será aunque parieras mil generaciones de vida.
¡Rómpeme!
Crees que tu ira es fértil y que el Edén está allá donde los recuerdos permanecerían densos como el veneno de quienes has sido.
A mí ya no puedes romperme más.
Ejemplo lingüístico de dolor: "Justificaste todas mis convicciones con tu actitud"
He visto labrada esta frase en la alcantarilla 071026 del pasadizo del engaño:
"Justificaste todas mis convicciones con tu actitud".
Dicen que quien la escribió fue uno de los esclavos que se encontraba en la caverna de Platón. Sólo puedo compadecer a ese esclavo por haber vivido un instante que le hiciera labrar esa frase. Imagino que cuando el mundo se desmorona ante la luz y el engaño se disipa deben quedar epitafios como este. Todo un epitafio para consolidar la certeza de las mentiras.
Descansa en paz, esclavo. Has alcanzado la dignidad -y no he conocido aún a nadie merecedor de tal privilegio-.
(Y me pregunto con curiosidad malsana de qué estaba convencido el esclavo).

